Fantasmas me acechan, en forma de palmas, de acentos y dejes,
inevitable es que no se esfumen con la espuma de la cerveza,
o las miradas lascivas de los viandantes erguidos,
aquellos interesantes, y culturalmente exaltados dado su orígen y su porte.
No lamento lo que he sentido, también porque perdió el significado del mismo,
lo mismo que lo que dije entre el calor del colchón y un cuarto piso,
y aunque piso tu recuerdo más de lo que debería, no puedo evitar diseccionarlo,
Fantasmas me acechan, en forma de vídeos, de ritmos y latidos,
no recurro a nada para poder ignorarlo, ni me alejo de ellos, ni lo intento
porque yo también los necesito para escribir,
si como ves hieren más los cortos encuentros que las largas discusiones.
Y cerrando este momento por derribo, y esperando ser el último,
dejo abierta una ventana, pero la puerta bien cerrada,
que se cuelen los que quieran , pero no entren los que no quieran cerrarla.
Miradas violetas, bañadas en cerveza y agujetas 23:21, Wülishstrasse 58, 2º, piso sin ascensor.
Todo esto lo escribes tu? o lo sacas de algun lugar? es bastante bastante bonito.
ResponderEliminarCuidate mucho Frau Violetas.